viernes, 1 de noviembre de 2013

Resumen de la Teoría Platónica.

 PENSAMIENTO DE PLATÓN.



VIDA (427-347 a. C.)
Nace en Atenas en el seno de una familia aristocrática. Su verdadero nombre es Aristocles, pero fue apodado "Platón" por sus anchas espaldas (platys). A los veinte años conoce a Sócrates y fue su discípulo hasta la condena y muerte de éste. Su interés por la acción política hizo que dedicara su obra a concebir un modelo ideal de organización social para la "polis". A los sesenta años fundó en Atenas la "Academia" donde se enseñaba filosofía, matemáticas, astronomía, etc., de acuerdo con un plan educativo progresivo.
- OBRAS MÁS IMPORTANTES: El Banquete, Fedro, Fedón, La República y Parménides.



EL PROBLEMA DE LA REALIDAD: METAFÍSICA

Platón hace una distinción entre dos mundos: el mundo sensible y el mundo de las ideas. El mundo sensible o aparente, es el terrenal y material compuesto por los seres particulares y concretos, diversos, múltiples, imperfectos y corruptibles, que son sólo una copia de las ideas.
Frente a él, está el mundo de las ideas o real, el mundo trascendente, el de las ideas que existen de forma independiente a sus realizaciones concretas. Las ideas son entidades reales y objetivas que existen “en sí” y “por sí” mismas en un mundo aparte, son la esencia, la verdadera realidad de las cosas y todas ellas son únicas, eternas, inmutables, perfectas e inteligibles. Así, el mundo real y verdadero es el mundo de las ideas y el mundo material y sensible es solo una copia. La relación entre el mundo de las ideas y el mundo sensible se explica con la Teoría de la Participación: los seres concretos y materiales del mundo sensible sólo existen en tanto que participan en diversos grados de perfección en la idea con la que se corresponden y, por ello, son múltiples y diversos siendo unos mejores copias que otros de acuerdo a su mayor o menor grado de participación. Lo sensible, lo concreto, no es más que la realización múltiple y cambiante de las ideas en la materia imperfecta, tal y como Platón afirma en el mito del Demiurgo al explicar el origen del mundo material.  
El mundo de las ideas es, por lo tanto, el mundo real y perfecto. En él, todas las ideas se relacionan y coordinan, están jerarquizadas y organizadas racionalmente. La jerarquía de las ideas va, de abajo a arriba, de las ideas menos generales (de las que participan menos ideas) a las más abstractas (de las que participan más ideas): ideas de los seres sensibles; ideas matemáticas; ideas éticas, estéticas y políticas; y, en la cúspide, la idea de Bien. La idea de Bien (de Perfección) es el fundamento ontológico ya que todas las ideas participan plenamente de la idea de Bien porque esta idea hace posible que las ideas existan y que sean perfectas y racionales.
Igualmente, y con respecto a los seres sensibles, su Bien será su mayor participación en su idea correspondiente, siendo más o menos perfectos según el grado en que realicen o copien su idea (cumpliendo así su finalidad: teleología). La idea de Bien es también el fundamento epistemológico de la realidad: las ideas no son conocidas plenamente (su racionalidad y perfección) hasta que no se conoce la idea de Bien.

EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO: EPISTEMOLOGÍA.

Platón distinguirá, tal y como señala en el mito de la caverna, dos modos fundamentales de conocer: la doxa (opinión), el falso conocimiento que proviene de la percepción sensible de los seres concretos o aparentes del mundo sensible; y la episteme (ciencia), el verdadero conocimiento de las ideas trascendentes e inteligibles, el conocimiento de la verdadera realidad de las cosas que pertenece al mundo de las ideas y que se obtiene a través de la razón.
El hombre puede llegar al conocimiento de la episteme porque su alma racional, que es su esencia, preexistió en el mundo de las ideas. El alma cayó al mundo terrenal, mito del carro alado, y fue atrapada por la materia corporal olvidando todas las ideas que ya conocía. Por ello, según la Teoría de la Reminiscencia platónica, conocer es recordar las ideas que nuestra alma ya tenía pero ha olvidado: la verdad se recuerda, no se enseña. El filósofo usa para ayudar a recordar a otros el método de la mayéutica: arte por el cual mediante preguntas se hace reflexionar racionalmente al interlocutor, obligándole a recordar las ideas que su alma ya conocía pero que ha olvidado. De esta forma surge el proceso dialéctico que sigue nuestra alma racional para conseguir el conocimiento de la idea de Bien, momento en que el conocimiento de las ideas es perfecto. La dialéctica supone en primer lugar el rechazo de la doxa para, una vez alcanzado el recuerdo de una idea como hipótesis, ir saltando de una a otra hasta llegar al conocimiento de la idea de Bien y así lograr el conocimiento perfecto de las ideas, de su racionalidad y perfección.

EL PROBLEMA DEL SER HUMANO Y DE LA MORAL: ANTROPOLOGÍA Y ÉTICA.
  
Platón defenderá el dualismo: alma y cuerpo forman una unión accidental. Ambos están en continua lucha pues el alma pertenece al mundo de las ideas y el cuerpo al mundo material siendo así el cuerpo una cárcel para el alma. Esta alma racional es la esencia del hombre y el principio del conocimiento racional, pues nos permite llegar a conocer las ideas del mundo trascendente. Así, según el dualismo platónico, frente a la materialidad y corruptibilidad del cuerpo, el alma inteligible es inmortal y espiritual. El alma transmigra de cuerpo en cuerpo hasta que consigue purificarse, mediante la virtud con su desarrollo perfecto, para poder acceder de nuevo al mundo de las ideas y conseguir la felicidad. Platón presenta varias demostraciones de la inmortalidad del alma, destacando la de la reminiscencia (solo podemos conocer el mundo de las ideas por la preexistencia del alma en él) y la de la simplicidad (el alma es simple, pues no es material, y por lo tanto no puede descomponerse y morir). Además, distinguió tres tipos de alma o tres partes del alma en el hombre. La racional, esencial y propia del hombre, que posibilita el conocimiento racional, debiendo gobernar el desarrollo de las otras dos y siendo inmortal. La irascible, proporciona la capacidad del esfuerzo, la voluntad y el vigor, y es mortal. La concupiscible, ofrece la capacidad del deseo y las pasiones sensuales, y también es mortal.
 La virtud se fundamenta en el desarrollo del bien propio del hombre, su esencia racional, y por lo tanto, es universal. Distingue tres virtudes de acuerdo a la división del alma: la sabiduría o la prudencia, se consigue con el desarrollo del alma racional; la valentía, se realiza con el desarrollo prudente del alma irascible; y la templanza, que se realiza con el desarrollo prudente del alma concupiscible. Con el desarrollo armonioso de las tres virtudes en el hombre se consigue la Justicia, el orden estable y perfecto de las tres partes del alma, cuando cada parte cumple su función específica.



EL PROBLEMA DE LA SOCIEDAD: TEORÍA SOCIAL.
  
Las virtudes se desarrollan en sociedad ya que el hombre es considerado un ser social por naturaleza. El gobierno debe pensar en el bien común y conseguir la justicia social. El orden perfecto de la sociedad se generará con el desarrollo de la virtud característica de cada hombre, según qué alma predomine más en ellos, para así proceder después a la división social en la ciudad y el puesto que cada uno ocupará en ella. La educación es por ello muy importante para descubrir el alma propia de cada individuo y guiar su desarrollo.
Platón distingue tres funciones sociales de acuerdo al predominio del alma y que jerarquizan la sociedad: el gobernante, en el que predomina la facultad racional y que debe ser el filósofo que tiene la episteme y la virtud de la sabiduría, cuya función será gobernar; el guerrero, con predominio del alma irascible y cuya virtud es la valentía encargándose de defender la ciudad; y el pueblo, con predominio del alma concupiscible, cuya virtud es la templanza, que proveen a la ciudad de las necesidades económicas o materiales.
 Para Platón la mejor forma de gobierno es la Aristocracia, el gobierno de los mejores que son los filósofos, que poseen la episteme y por tanto la verdad. Después, y por orden descendente, catalogará a la timocracia (gobierno de los honorables), la oligarquía (gobierno de los ricos), la democracia (gobierno del pueblo que implica la perversión del orden) y, por último, la tiranía (que proviene del desorden democrático)

Ejemplo de un comentario de texto.




Ejemplo de Comentario de texto de Platón.






Comentario de Texto del Libro VI de La República de Platón.

Entonces, lo que aporta la verdad a las cosas cognoscibles y otorga al que conoce el poder de conocer, puedes decir que es la Idea del Bien. Y por ser causa de la ciencia y de la verdad, concíbela como cognoscible; y aun siendo bellos tanto el conocimiento como la verdad, si estimamos correctamente el asunto, tendremos a la idea del Bien por algo distinto y más bello que ellas. Y así como dijimos que era correcto tomar a la luz y a la vista por afines al sol pero que sería erróneo creer que son el sol, análogamente ahora es correcto pensar que ambas cosas, la verdad y la ciencia, son afines al Bien, pero sería equivocado creer que una u otra fueran el Bien, ya que la condición del Bien es mucho más digna de estima.



En este comentario me centro sólo en la Idea Principal del Texto.
Como podéis comprobar, la idea principal, está bastante ampliada para que os sirva de guía. Recordad, es sólo un ejemplo y todos podemos añadir matices. ¡Buen trabajo!


Lo primero que hay que hacer con un texto es leerlo. Parece una obviedad, pero no lo es. Una lectura detallada, subrayando términos, haciendo acotaciones en los márgenes sobre las ideas que se propongan, es la labor de despiece que va a permitirnos ordenar nuestras ideas. Normalmente, los párrafos suelen desarrollar una idea o como mucho dos (una central y otra explicativa), sin embargo Platón es especial para enredar las cosas. Vamos, entonces, a ir despacito en este análisis preliminar.


Vamos a ir leyendo y a fijarnos en los términos que van apareciendo y que nos suenan a filosofía: verdad ; cosas cognoscibles ; Idea del Bien.
Hasta aquí está introduciendo una tesis. Seguimos: ciencia ; cognoscible ; conocimiento.
Aporta una explicación de la tesis, aclara alguna de las características de esa Idea de bien.
Ahora pasa a un recurso muy utilizado en su obra: las metáforas (los símiles); los términos más significativos son: luz ; vista ; sol (y yo, incluso, señalaría “análogamente”). Mediante esta analogía pretende aclarar, aún más, las características de la Idea de bien y concluye que la condición del bien es mucho más digna que cualquier otra cosa.

Con todas estas ideas debemos de construir el tema del Texto. Pero, vayamos por partes y tratemos de definir los términos subrayados que nos van a aclarar por dónde meterle mano a la justificación.
Sólo con mirar los dos términos, ya sabemos que tendremos que enfocar la justificación vía Epistemología, pero no podemos olvidar que el fundamento de la misma está en la Ontología (así que también habrá que incluirla) y de nada serviría todo esto, si no tenemos presente la última intencionalidad del sabio, que como síntesis final habrá que incluir (debemos de redactar esta pregunta durante media hora, si queremos hacer una distribución racional del tiempo total que es hora y media, así que a afinar el lápiz.)




a) Explicación de las dos expresiones subrayadas 

La definición de la Idea de BIEN. La Idea del Bien es lo máximamente real y, por ello, causa de lo verdadero. Si algo es máximamente real no puede por menos que imponerse al intelecto humano, que desea, anhela, encontrar la verdad para andar firme en el Cosmos, como el objeto de nuestro conocer. Por ello causa la verdad, porque nos ilumina en ese camino de búsqueda.
Como vemos, la Idea de Bien es principio ontológico principio epistemológico y sus características serían las de cualquier Idea (recordemos que poseen las mismas características que el Ser de Parménides –incluida la rectificación de Meliso de Samos-), sólo que la Idea de Bien las tendría en grado sumo porque es definida como el Dios del Mundo inteligible. Este carácter especial es el que la encumbra hasta la cúspide del Mundo Inteligible y lo que lleva a Platón a establecer una jerarquía, un orden, dentro de este otro mundo trascendente. Las metáforas que utiliza en La República para referirse a la Idea de Bien es “el sol del mundo inteligible”, para ilustrar cómo es causa “vital” (causa ontológica) y cómo es causa de que podamos “ver” lo realmente real (causa epistemológica). Pero además, se presenta como causa de la bondad de las acciones privadas (causa ética) y de las públicas (causa política). De este modo, vemos cómo, efectivamente, la idea de Bien es la “piedra filosofal” sobre la que Platón es capaz de organizar todo un sistema de pensamiento que va a tener como meta principal la construcción de un Estado Ideal que toma como principio rector la Justicia.

Pasemos a definir CONOCIMIENTO. Es difícil hacer una definición sin solaparse con lo que después vamos a tener que trabajar en la Justificación, pero se puede. Utilizando conocimientos de cursos anteriores, podemos decir que “conocimiento” es el resultado de la actividad de conocer y “conocer” lo hemos definido como aquella actividad que tiene como objeto la aprehensión de un estado de cosas, de tal forma que puede ser compartida o comunicada a los demás.
Desde Parménides el conocimiento se plantea como un problema, pues existe la tendencia natural en el ser humano a confundir el conocimiento de la verdad con la mera opinión, o es más, con la falsedad o contradicción. Esta es la raíz del problema que hereda Platón: hay que fundamentar el conocimiento en la verdad para que el acuerdo entre los seres humanos sea posible.
El antecedente inmediato de este problema lo encuentra Platón en su maestro Sócrates y su lucha contra el Relativismo Sofista.
¿Es posible hablar de un conocimiento de verdades? Para Platón sí es posible y es el que alcanza nuestra alma racional teniendo como objeto de estudio el mundo inteligible. En este sentido, el conocimiento es una actividad intelectual que reside en la parte racional del alma (no habla Platón aún de psique en el sentido actual) y que se puede alcanzar de tres formas complementarias: gracias a la dialéctica, gracias al recuerdo y gracias al Eros. Esto es lo que habrá que explicar en la Justificación.

b) Exposición de la Temática  ( ideas principales y secundarias)

Idea Principal: La condición de la Idea del Bien es más digna que el conocimiento y que la propia verdad, pues aquella es la causa de éstas.
Con esta caracterización, Platón adelanta qué entiende por la Idea del Bien y la propone como aquella realidad causa del verdadero conocimiento. Sin embrago, nos advierte que no se puede confundir lo que causa algo (lo que causa conocimiento) con ese algo (con el propio conocimiento); en esto reside la dignidad del Bien. Y para aclarar su pensamiento vuelve a proponer una “analogía”: equipara el Sol con la Idea del Bien y la luz con el conocimiento.

 Mi propuesta es la de analizar las ideas presentadas en el texto y proponer, seguidamente, el tema del texto. También lo podéis hacer como lo he hecho en este ejemplo, empezando por la temática y, en punto y aparte, exponer las ideas complementarias)

c) Relación con  la posición filosófica del autor

Estamos ante un texto de marcado carácter Epistemológico pues gira entorno a la noción de Idea del Bien, que es la causa del verdadero conocimiento, según Platón.
La República es concebida por el autor como el diseño de un Estado ideal, una ciudad justa. Pero esta posibilidad necesita definir y encontrar la justicia entre los propios ciudadanos: un estado solo será justo si lo son sus ciudadanos. Esta es la gran tarea de este diálogo.
Este fragmento perteneciente al libro VI, comienza introduciendo el núcleo que permitirá desarrollar los ulteriores argumentos platónicos: en qué consiste la Idea suprema o Bien.
Si comentamos el estudio del Ser Supremo, como Platón llama a la Idea del Bien, tendremos que especificar su Ontología, porque se trata de la máxima realidad, de lo máximamente real.
Según Platón, nosotros no somos más que fragmentos de ese ser Supremo, podemos participar de su realidad, es decir, parecernos al Bien y, de esta forma, conseguir ser justos. ¿Cómo queda estructurada, entonces, la realidad?
Para contestar a esta cuestión aparecen en el Diálogo dos metáforas: la Alegoría de la Línea y el Mito de la Caverna.
La descripción que hace en el Mito de la Caverna de la estructura de lo real es bastante llamativa y le sirve para exponer lo que conocemos como la Teoría de las Ideas. En esta teoría ontológica, divida Platón el mundo en dos ámbitos:
- el ámbito visible, que no está compuesto por la auténtica realidad, pero que es que nos dictan nuestros sentidos, y
- el ámbito inteligible, en el que de una manera real, y no como meros conceptos, se hayan los modelos que dan unidad a la multiplicidad y al caos que definen a nuestro mundo. Estos modelos son las Ideas y presentan las mismas características del Ser de Parménides (eternas, inmóviles, etc.).
Por esta presentación se habla de Dualismo Ontológico. Lo curioso es que admite cierto grado de ser dentro del mundo sensible (en contra de las enseñanzas de Parménides), ya que aquellas cosas que se parecen a las Ideas, las Copias, son buenos candidatos al título de “ser” y son la base desde la que organizar la búsqueda de lo verdaderamente real. Por debajo de este nivel, estarían las sombras que son sólo eso, un reflejo de lo que puede decirse que se asemeja a la auténtica realidad. Con esta estructura, Platón hace una pequeña concesión al maestro Heráclito y admite un “ser relativo” dentro del mundo sensible.
El mundo inteligible, se divide a su vez (como nos cuenta en la alegoría de la línea) en dos ámbitos. En el más básico nos encontramos con el universo de las matemáticas, con los particulares inteligibles que se construyen intelectualmente a partir de la multiplicidad mediante lo que podríamos llamar un proceso inductivo. Pero este ámbito o región de lo inteligible tiene un carácter “propedéutico”, podríamos decir que es preparatorio para alcanzar el nivel de la auténtica realidad: las Ideas. Una vez situados en este ámbito definitivo, habla Platón de la Idea del bien, como si del dios de este mundo se tratase.
Esta es, en resumidas cuentas, la presentación de los niveles de realidad que hace Platón en La República, pero ¿para qué esta división?
En su intento de construir ese Estado ideal, necesita Platón definir las virtudes que van a hacerlo posible, en concreto necesita definir la Justicia. ¿Y cómo es posible esa definición si heredamos de la sofística la imposibilidad de llegar a definiciones comunes dado que la verdad es relativa o, como decía el sofista Protágoras “el hombre es la medida de todas las cosas”? Volvemos a la afirmación parmenídea de que el pensar necesita lo estable. Siguiendo a su maestro Sócrates, el conocimiento verdadero es posible siempre que verse sobre lo que es real. Si definimos qué es lo real tendremos abierto el camino para encontrar el conocimiento verdadero, por eso Ontología y Epistemología van de la mano en el pensamiento platónico.
Después de esta larga introducción, analicemos el texto desde la filosofía del autor.
Utiliza Platón el recurso metafórico para explicar su posición respecto a la Idea del Bien. Esta Idea es como el Sol que ilumina el mundo Inteligible: se haya en lo más alto y es causa de vida. Su luz nos permite distinguir unas realidades de otras. Efectivamente, el Bien es ese astro rey o el Dios del que depende todo cuanto existe ya que algo será más real cuanto más se asemeje al Bien, cuanto más participe en él. Por ello hay un gradualismo en la teoría de las Ideas, una jerarquía de realidades que se ordenan de acuerdo con el grado de participación que tengan en la idea de Bien. Lo que no se puede confundir es el Bien con los beneficios que causa, es decir, lo máximamente real es causa del conocimiento pero no es conocimiento (podríamos decir que no lo necesita). Esta es la tarea que tiene Platón en este texto, enseñarnos que una cosa es el plano ontológico y otra cosa es el plano epistemológico, uno y otro se corresponden pero no se identifican.
Para terminar hagamos una presentación rápida de la teoría del conocimiento de Platón.
En su famoso símil de la línea, establece Platón cuatro secciones en las que, de manera proporcional, se observa mayor y menor realidad, mayor y menor conocimiento:
- La región visible de la que sólo cabe construir Opiniones (DOXA) y que no fundamenta un verdadero conocimiento. Esta región esta formada por dos tipos de objetos: las Copias (que se parecen a las Ideas), que son el objeto de creencias (PISTIS); y los Simulacros (copias de copias y que no se parecen a las ideas), que son el objeto de la Imaginación (EIKASÍA).
- La región Inteligible en la que es posible el Conocimiento o EPISTEME. En una primera sección, la que corresponde a los objetos matemáticos, se desarrolla el razonamiento matemático o DIANOIA, y en la sección donde están los universales inteligibles se desarrolla el pensar dialéctico, también llamado NOUS.
¿Cómo podemos, viviendo como vivimos en el mundo sensible, llegar a la sabiduría? Según Platón, la educación de los ciudadanos puede conducirnos hasta este nivel y será la utilización del método dialéctico, tal y como vemos que lo utiliza el personaje de Sócrates en los Diálogos, el que nos conducirá hasta la morada del Bien. No obstante, el ser humano tiene una constitución dual: es unión accidental de cuerpo y alma. El alma está dividida en tres partes: parte racional, parte irascible y parte concupiscible. Sólo la primera parte, la parte racional, tiene una constitución especial que procede de su carácter inmortal. Pues bien, gracias a la parte racional el ser humano está en disposición de reconocer aquellas cosas del mundo sensible que se parecen a las ideas y empezar, a partir de aquí, ese camino de ascenso hasta la sabiduría (conocimiento del Bien). Este reconocimiento es posible porque dado el carácter inmortal del alma, su morada natural es ese mundo inteligible, también eterno, y con ocasión de su vida anterior en este mundo conoce la auténtica realidad. El problema es que al unirse al cuerpo olvida por las muchas preocupaciones que le ocasiona la supervivencia del cuerpo. El control de la parte racional que opera con prudencia sobre las otras dos partes del alma, haciéndolas trabajar con Moderación y Templanza, consigue hacerla “recordar” cuáles son los modelos de los que sólo observamos copias. El deseo, el amor hacia el saber, nos conduce hacia lo que naturalmente nos es propio: el Bien; y sólo así el hombre justo fundará la ciudad justa.

(Como comprenderéis no hay una única justificación. Hay quien puede optar por tratar más por encima la parte de la ontología y poder introducir algo de la política. Deberíais ser capaces de entender todo lo que he argumentado y de seguir la argumentación. Si queréis utilizar más referencias al texto, está bien pero no olvidéis justificar cualquier referencia con teoría.)

miércoles, 30 de octubre de 2013

Notas para la realización de un comentario de texto filosófico

Cómo realizar un comentario de texto en Filosofía.



La tarea de comentar un texto filosófico no difiere substancialmente de otro tipo de comentarios. La función principal del comentario es comprender, por una parte, lo que el texto muestra, es decir, lo que aparece literalmente escrito, y por otra, lo que se oculta en el texto, aquellos aspectos no manifestados expresamente, pero que dan sentido al propio texto (intención del autor, problemas a los que intenta responder, circunstancias de la época, pensamiento general del autor, etc.)
Para realizar un comentario de texto es necesario utilizar unos instrumentos o técnicas que nos faciliten la tarea. Además, es necesaria cierta práctica; por lo que es aconsejable no desesperar inicialmente, pero también no cejar en el intento.

 ¡Practicad, practicad y practicad!

A continuación se ofrece una guía, que no pretende ofrecer un sistema infalible, sino una  serie de orientaciones que quizás resulten útiles.
Vayamos por partes para no perdernos. Primero trataremos la parte del resumen o la identificación de las ideas, que es el aspecto que atiende más a la literalidad del texto. Después nos dedicaremos a la explicación, que es la actividad más comprensiva del comentario.

1.- Resumen e ideas del texto:

Lo primero que tenemos que hacer cuando tenemos que resumir un texto es seguir el siguiente procedimiento:

a) Realizar una primera lectura de todo el texto. Esto nos permitirá tener una visión general de las cuestiones que se plantean en el mismo. Algunos comienzan a subrayar en la primera lectura, con lo que al tener una visión parcial del texto, no subrayan correctamente.

b) Realizar una segunda lectura subrayando las ideas principales, las secundarias, los conceptos relevantes y los términos desconocidos (es muy importante comprender estos términos, bien mediante la utilización del diccionario o preguntando a alguna persona experta). Los defectos más generalizados en el uso de la técnica del subrayado suelen ser dos: subrayar la casi totalidad del texto y no subrayar prácticamente nada.

c) Realizar algún tipo de esquema. Es importante que éste tenga una estructura jerárquica, lo cual nos permitirá mostrar la estructura del texto: ideas principales, ideas secundarias y sus relaciones entre las mismas. Un modelo de esquema jerarquizado son los mapas conceptuales. Es característico en los alumnos no realizar este paso, con lo cual al realizar el resumen se obtiene un mal resultado: repetición de ideascopia literal del texto, desorden y falta de estructura,... La utilización de esquemas jerarquizados también facilitará la tarea de explicar ordenadamente el texto.

d) Redactar el resumen. En él hay que hacer constar: la idea o ideas principales, las ideas secundarias y las relaciones existentes entre ellas, es decir, la estructura lógica o de razonamiento del texto. Atender a los aspectos sintácticos del texto nos facilitará esta tarea. El resumen o la identificación de ideas  es la tarea más sencilla de un comentario de texto, pero muchos alumnos no le conceden importancia y por ello son incapaces de hacer una buena exposición del mismo.

2.- La explicación del texto

La explicación es el aspecto más comprensivo del comentario de texto y probablemente el más difícil. Como ya hemos indicado anteriormente, éste no se puede llevar a cabo correctamente si no hemos entendido la literalidad del texto, y si no hemos realizado los pasos anteriores (aunque sea mentalmente).
Lo mismo que en el resumen, existen unas técnicas que nos facilitan realizar una explicación con corrección. Los pasos que podríamos seguir son los siguientes:

a) Partir del esquema jerarquizado,  algunos  lo olvidan y comienzan su explicación exponiendo el pensamiento general del autor sin atenerse al contenido del texto.

b) Completar el esquema anterior, o realizar uno nuevo, con los aspectos que vamos a desarrollar en la explicación. En éste es bueno tener presente diversos elementos:

  • Partir de la idea principal del texto y de la problemática del mismo.
  • Indicar los antecedentes filosóficos y las circunstancias que generan dicho problema.
  • Referir la situación del problema en la evolución del pensamiento del autor y en la obra a la que pertenece el texto.
  • Justificar las ideas del texto en relación con el pensamiento del autor.
  • Indicar soluciones posteriores al problema del texto.
  • Redactar ordenadamente y con corrección teniendo en cuenta el esquema anterior.
Siguiendo estos pasos podrás llegar a comentar un texto filosófico con suficiente garantía de éxito. Quizá seguir estos pasos te parezca algo forzado; pero con el tiempo irás consiguiendo soltura y lograrás un estilo personal.
Es importante que evites los defectos típicos de una explicación: exponer lo que uno sabe del autor, repetir ideas, reproducir lo que aparece en el texto, redactar de forma desordenada y sin un hilo conductor, etc.



Por otro lado, el modelo de comentario de texto que propone la PAU creo que tiene el defecto de parecer más bien una serie de preguntas sobre el texto cuya conexión no queda clara para el alumnado. Este modelo de comentario conduce, en su planteamiento, a centrarse básicamente en la comprensión de lo que el texto dice y su contextualización más que la reflexión personal y actualizada de las cuestiones que allí se tratan . En los comentarios que hagamos en clase intentaremos dar una mayor importancia a este último apartado, lo que nos servirá para hacer más interesantes y vivos los debates posteriores. A continuación os explico, no obstante, los criterios de evaluación propuestos por la PAU.

Es importante la claridad de expresión, y para ello es necesaria una presentación correcta, una letra inteligible y una buena ortografía. Si la expresión es confusa, es difícil apreciar y valorar el contenido de vuestro comentario.

CUESTIÓN 1.  Aquí se os pide que analicéis el significado de algunos de los términos o conceptos más relevantes del texto y, que más allá de su simple definición, los podáis conectar con  la red de conceptos que compone la teoría del autor tratado. Las expresiones y términos subrayados deben ser explicados a partir de dos claves: su significado y relevancia en el texto y su significado y relevancia en la teoría del autor

CUESTIÓN 2. En el análisis del fragmento deberíais comenzar señalando la idea o temática central que en él aparece (como hipótesis, afirmación o interrogante). A continuación, sería conveniente contextualizar el fragmento en el capítulo y, posteriormente, en la obra a la que pertenece. Por último, podéis encuadrar el fragmento en el desarrollo de la temática concreta señalada.Debéis evitar la repetición de lo ya dicho en el texto, aunque podéis citarlo si ponéis "entre comillas" la expresión o frase del texto que analizáis.
Exponer la temática es aclarar de qué habla el texto. Para ello hay que ordenar las ideas y explicar el texto siguiendo el guión de los temas y el esquema sacado de la lectura. Aquí no hay que meter mucha teoría, aunque sí hay que manejarla para aclarar los temas. Es decir, localizas los temas fundamentales y secundarios para preparar la justificación del apartado 3

CUESTIÓN 3.  Aquí es donde hay que meter la teoría, pero no de cualquier forma sino a partir de los temas localizados en la lectura y aclarados en el apartado 2. El tamaño de la contestación debe ser amplio, porque estás contando lo que conoces sobre lo que trata el texto. Primero de los temas más importantes y más generales, después de los temas secundarios y por último si te has quedado corto de contenido intentar ampliar con teoría que quede un poco más alejada del texto, pero siempre enlazándola con él de alguna forma.

CUESTIÓN 4. En el contexto histórico-cultural debéis especificar los acontecimientos políticos, socioeconómicos y culturales más importantes de la época, especialmente los que más pudieron influir en el autor tratado y su obra. Es imposible abarcar todas las circunstancias históricas de la época, pero habría que resaltar las que tengan especial reflejo en la temática que vamos a considerar.
En el contexto filosófico es conveniente situar el texto concreto que estemos analizando en la obra del autor, señalando el sentido que guarda con el resto de sus escritos, así como conectarlo con las redes o corrientes filosóficas de su tiempo, resaltando su posición (de alianza o conflicto) dentro de esas redes.

CUESTIÓN 5.  Relación del tema o el autor elegido con otra posición filosófica
Consiste en localizar la relación de los temas que aparecen en el texto o en el autor con otros autores de la Historia de la Filosofía. Para ello es fundamental la lectura y el esquema que se realiza al principio. Ahí es donde debe surgir la inspiración para contestar a esta pregunta. Hay que conseguir tener preparada una respuesta tipo para cada autor para evitar sustos de última hora. Se puede comparar autor con autor, esto es importante, aunque siempre es mejor un tema concreto (la antropología, el conocimiento, la ontología…).


jueves, 24 de octubre de 2013

Mito de la caverna.

Buscando, buscando he encontrado dos estupendos vídeos para ilustrar el mito de la caverna de Platón.

El primero refleja muy bien la filosofía platónica y su relación con otras partes de su pensamiento, es más académico.





El segundo se refiere a la película Matrix y establece un paralelismo entre el mito y la situación del protagonista, un hacker llamado Anderson, conocido como Neo . Ya sé que vosotros ya no pertenecéis a la generación Matrix, sin embargo os recomiendo que la veáis en un fin de semana de invierno,   es divertida y, además de pasarlo bien comprobaréis  que los problemas del conocimiento no caducan.  




lunes, 21 de octubre de 2013

Evolución política de la Polis ateniense. Guerras del Peloponeso.




Platón no vive apenas la época de esplendor que fue la Atenas de Pericles (479-431 a. C.). Crece en el contexto de las guerras del Peloponeso (hasta que tiene 23 años) que acabarán con el poder de la ciudad de Atenas y que desestabilizarán su democracia de manera prácticamente irreversible. Es el tiempo de la segunda sofística, del gobierno de los Treinta Tiranos, del restablecimiento de una democracia vigilada, de duros enfrentamientos políticos con las venganzas de unos y otros,...
Las Guerras del Peloponeso (431-404 a.C.) había sido el resultado de la lucha entre dos alianzas lideradas por dos grandes ciudades-estado que representaban, a su vez, dos modelos políticos enfrentados. Por un lado la Atenas de Pericles que había liberado numerosas ciudades griegas del dominio de los Persas y a las que había reunido entorno a sí imponiéndoles su sistema político: la democracia. Por otro lado la ciudad de Esparta modelo de un estado aristocrático y militarista, que veía con preocupación las ideas democratizadoras que difundía Atenas. A ella se le unieron otras ciudades dominadas también por sistemas aristocráticos, así como otras que veían con desconfianza los impulsos cada vez más imperialistas de Atenas.

En el 404 a. C. Atenas cae derrotada perdiendo su poder y Esparta le impone un gobierno aparentemente democrático: Los Treinta Tiranos. Es un grupo reducido de aristócratas, elegidos bajo la supervisión los espartanos, que llevan a cabo una política autoritaria y reaccionaria. Tal es así que no duran en el poder más que un año, una revuelta popular, liderada por Trasíbulo restablece la constitución democrática.






Platón encuentra en Atenas, después de las Guerras del Peloponeso dos defectos fundamentales:

a)      La incompetencia e ignorancia de los políticos. No hay profesionales de la política, son aficionados: la mayor parte de los cargos se eligen por sorteo. En vez de ser así, se habría de escoger al más capacitado, al más idóneo.

b)      La lucha entre los partidos. Permiten que los intereses de grupo prevalezcan sobre las necesidades del Estado.

Su objetivo es llevar a cabo una Reforma política: fundamentar la polis y sus instituciones en un orden de principios de carácter universal, que primero hay que descubrir y después enseñar.


Lo explica el propio Platón en la Carta VII, 324b-326b

miércoles, 16 de octubre de 2013

Llegará el momento en el que no sirvan las excusas.
Una sociedad sin filosofía es una sociedad esclavizada.




lunes, 14 de octubre de 2013

Sócrates y los sofistas

Vamos a finalizar con  una presentación de la profesora Concepción Pérez García en la que quedan magníficamente recogidos los aspectos importantes de este tema.  ¡Qué la disfrutéis!



Humor filosófico

Kike García y Xavi Puig Licenciados en Filosofía, se conocieron en la facultad y desde entonces no han dejado de escribir humor para Internet, radio y televisión. Desde el verano pasado mantienen una sección en el programa A vivir que son dos días de la cadena SER que se emite los sábados y domingos titulada EL RINCÓN DE PENSAR, en la que los autores relacionan una corriente de pensamiento filosófico con el mensaje que lanzan diversos personajes de actualidad.

En este caso nos presentan a Zenón de Elea. Para este pensador griego no el movimiento no existe. A partir de sus paradojas analizan algunas frases de Mariano Rajoy, siempre en clave de humor.


domingo, 13 de octubre de 2013

Sócrates


La filosofía no está lejos ni aparte de nuestra vida diaria, os dejo aquí un vídeo en el que se relaciona el pensamiento de Sócrates con la cotidianidad. Su autor es Alain de Botton.





Alain de Botton  es un escritor, presentador de televisión y emprendedor suizo.  A los doce años marchó a Inglaterra, formándose en la Dragon School de Oxfor y la Harrow School de Londres y posteriormente en Cambridge. Se licenció en Filosofía en el King´s College de Londres. Además de su obra literaria, produce para la televisión documentales sobre sus propias obras. Sus libros y programas de televisión discuten diversos temas desde un punto de vista filosófico, acentuando su relevancia en relación con la vida cotidiana. En agosto de 2008, se convirtió en miembro fundador de una nueva institución educativa en el centro de Londres llamada The School of Life. En mayo de 2009, participó también en la creación de una nueva institución de arquitectura denominada Living Architecture. Alain de Botton tiene las nacionalidades suiza y británica, y reside en Londres (Reino Unido). Es fundamentalmente ensayista, y su obra se define como “filosofía de la vida cotidiana”, es decir filosofía divulgativa pero rigurosa.

Resumen filosofía presocrática.


He recogido esta presentación de Conchi Pérez en la que, de forma sintética, se resume el inicio de la Filosofía en la Grecia Clásica, así como las aportaciones al pensamiento racional (logos) de los primeros físicos o filósofos.
Espero que os ayude.


Y así fué el inicio ( Carl Sagan)

Para empezar os dejo un vídeo para que os ayude a comprender el inicio de la filosofía, el paso del mito al logos.